El Mundo: ¿Por qué no decir que es el mejor museo de la Comunidad?

La Colección de la Caja Mediterráneo, y por extensión el MACA, está de enhorabuena. La euforia de la apertura la pasada semana de la mayor exposición con los fondos en Valencia se prolonga esta semana con la novena temporal, Todo paisaje es ficción2, dedicada en exclusiva a una obra de Miquel Navarro. Como expresó Toni Gómez, de parte de la Fundación CAM, «este es el año de la colección».

De hecho, el edil de Cultura Daniel Simón recibió a prensa e invitados con un «Bienvenidos al primer museo de Alicante y el cuarto en la Comunidad Valenciana». Un saludo que recogió el artista y al que respondió con «¿por qué no decir que es el mejor de la Comunidad Valenciana? A mí me parece una joya». El buen humor de Navarro era patente y fundamentó su alegato diciendo «es el mejor porque está vivo, porque ves que la gente trabaja a gusto, porque tenéis una directora magnífica y espero que la apoyéis, que me entere que no la apoyéis», concluyó risueño.Esta es su primera visita, según dijo, al MACA y en él parece que ha encontrado un lugar en el que sentirse a gusto. Por eso añadió que estaba satisfecho con él y que en él «no hay vergüenza».

Este también es un lugar especial porque al ocupar totalmente la sala dedicada a las exposiciones temporales por fin ha podido ver en su integridad su obra Espacio de batalla.Hablamos de un icono del siglo XXI, una instalación de 2.500 piezas con las que el artista rindió homenaje a Nueva York tras el atentado del 11S. Fue para su exposición, la primera individual en norteamérica, y que acogió la galería Marlborough. Desde entonces en pocas ocasiones se ha podido ver, y nunca de manera completa dado su gran tamaño. Navarro, constructor de ciudades imaginarias, contó que esta su segunda obra más grande junto a la que hay en el Guggenheim de Bilbao y en un arranque de sinceridad que allá «estaba muy mal montada porque había una columna de metal que lo impedía».La diáfana sala del MACA no cuenta con esos problemas, y además, en esta ocasión, la exposición se complementa con los dibujos preparatorios que realizó.

Unos en los que cuenta se basó en conceptos de la ingeniería hidráulica, «que los valencianos como siempre hemos tenido sequía, tenemos ideas para reconducir al agua en acequias». Estos dibujos forman parte del legado de 512 obras que el artista donó en 2005 al IVAM de su colección personal. Simón destacó que ahora el museo valenciano los cediera para esta muesta que se mantendrá hasta abril de 2017, corroborando el espíritu de compartir fondos entre la Comunidad, así el IVAM «como una relación normal, un instituto que ha de estar al alcance de todos». El edil recalcó también en su discurso la relación con la Fundación con la que tienen el convenio de conservación de sus obras, «trabajamos para seguir teniendo la confianza, queremos que siga en Alicante y poner nuestro grano de arena para su puesta en valor.

Con estas exposiciones estamos haciendo que la gente se dé cuenta de lo importante que es». Ciudades para jugarLa ciudad es una constante en la obra del creador de Mislata. Navarro, si bien empezó diciendo que la «plástica necesita más de la mirada que de la palabra», acabó concediendo varias pistas sobre lo que ofrece en estas obras. «Asemejan ciudades, aunque vaya a ver si lo son o no porque no sirven para habitar, quizá sirven para jugar, sirven para reflexionar o manifestarse de una manera metafórica o poética», señaló. En este caso las piezas de aluminio y cinc van desde los pocos centímetros de altura hasta los más de dos metros, una disparidad que se traduce «en un urbanismo que se convulsiona entre el orden y el desorden».

Como recalcó no busca el realismo en estas presentaciones, «es una cosa mental mía, en la que está la idea de cómo las ciudades mezclan lo histórico, lo industrial lo agrícola, todo eso está».

Excmo Ayto. de Alicante - Concejalía de Cultura