La Asamblea General de Naciones Unidas, mediante la resolución 78/282, adoptada el 23 de mayo de 2024, declaró el 11 de julio como Día Internacional de Recuerdo del Genocidio de Srebrenica subrayando la importancia de la memoria y la educación como herramientas para generar conciencia, combatir la negación de esta tragedia y evitar que crímenes de esta naturaleza puedan volver a repetirse.
En torno a esa fecha, el Museum of Contemporary Art Ars Aevi de Sarajevo propone a museos de todo el mundo participar en esta conmemoración con la exposición de la fotografía Madre de Srebrenica, del artista Almin Zrno tomada en 2001. Se trata de una imagen de gran fuerza simbólica, que condensa el silencio, el duelo y la dignidad; una obra que convoca a la introspección y a la compasión, y que da testimonio de horrores que exceden el lenguaje, convirtiéndose en símbolo del dolor.
La exposición de esta fotografía junto al óleo Montserrat criant n.º 2, del artista Julio González pintado entre 1936-1940, evidencia una sorprendente afinidad entre ambas composiciones. Julio González, a través de la figura de una campesina catalana, a la que llamó Montserrat, representa el sufrimiento de la población civil durante la guerra civil española.
Las dos imágenes comparten una misma fuerza expresiva: casi una misma mujer, madre universal, con un pañuelo anudado bajo la barbilla; la boca abierta o cerrada en un grito sordo; los ojos cerrados; el rostro surcado por arrugas profundas que registran el dolor extremo. El grito no se oye, pero se intuye con claridad. Las dos obras fueron concebidas en un mismo contexto de guerra, con varias décadas de diferencia, otorgando al arte no solo la posibilidad del disfrute estético, sino la de actuar como testimonio y como acto de resistencia frente al olvido.