Formada en la Bauhaus de Weimar, Anni Albers encontró en los textiles el lenguaje donde desarrollar sus ideas estéticas y su trabajo artístico basado en la tactilidad de los materiales y las formas geométricas. Casada con Josef Albers en 1925, emigrarían a los Estados Unidos huyendo de la presión del partido nazi y ambos formaron parte de la famosa escuela Black Mountain College hasta 1949, año en el que Anni Albers sería la primera artista textil en tener una exposición individual en el MoMA de Nueva York. Junto a los materiales textiles, la obra gráfica sería su otro medio fundamental. Sus numerosos viajes a México influirán en su trabajo centrado en la experimentación con la geometría, la interacción de los colores, las texturas de los materiales, las escalas, las tramas y los ritmos de formas y patrones geométricos. Su mayor logro es haber difuminado la separación entre objeto artístico y artesanal. Como en el caso de otras muchas artistas mujeres, Anni Albers, ha venido recibiendo un mayor reconocimiento en años recientes.