La ciudad es uno de los símbolos más característicos de la sociedad moderna. Las ciudades son la punta de lanza de las experiencias más destacadas y de los comportamientos más audaces, el lugar de máximo desarrollo de las artes. Por ello, son muchos los artistas que tienen como elemento central de sus trabajos la vida en las ciudades, unas ciudades entendidas (a menudo) como un collage de multitud de recuerdos y vivencias discontinuas y fragmentadas, como un laberinto confuso en el que los habitantes se cruzan inmersos cada uno en sus propios pensamientos.
La idea central de esta exposición es mostrar obras que nos permitan conocer las múltiples visiones, los diferentes espacios y la gran cantidad de existencias humanas que han conformado la vida en las ciudades en el último siglo, a través de obras de la colección del IVAM. La institución guarda entre sus fondos la más amplia y completa visión que sobre este tema se puede encontrar en un museo español. El interés es mostrarlo más allá de sus salas, como exposición temporal en el MACA, Museo de Arte contemporáneo de Alicante contribuyendo así a la difusión de los fondos y redefiniendo los acuerdos de colaboración entre las instituciones, IVAM y MACA y entre administraciones, Generalitat Valenciana a través de la Conselleria d' Educació, Investigació, Cultura i Esport y el Ayuntamiento de Alicante. Más información en la nota completa.
La instalación, de medidas variables, está compuesta por 14 trípodes de hierro, en seis de los cuales
cuelgan suspendidos cinturones de seguridad recubiertos de polvo de grafito; en tres, cuelgan unos
conos de caucho sujetados por barras metálicas y cuatro se disponen vacíos.
Se trata de una de las obras más herméticas y de más rigor constructivo de la artista valenciana en la
que subyace un trasfondo narrativo. Busco, explica, "provocar sensaciones de inestabilidad, que
cada objeto realizado no muera con su representación. No existe nada estático, ni siquiera nosotros
mismos. Me interesa que eso tenga proyección en la escultura; por eso las sensaciones que deseo
provocar no son tan escultóricas como humanas".
Trípodes, cinturones de seguridad y pozos sin fondo semeja un bosque, un paisaje inundado de
niebla espesa y oscura en el que es imposible transitar. Una realidad invisible e insondable. Y en el
bosque, una serie de pozos sin fondo donde reside el alma en una honda sima de agua oscura y
negra. Un ejemplo de paisaje conceptual, sin intención alguna de crear belleza, en la estela del
minimal, una escultura alejada de lo académico: de un trípode metálico, frío, cuelga un cono negro
de caucho inclinado. Lo negro opaco y los brillos metálicos fríos y brillantes contrastan esa rigidez
geométrica con una geometría menos estricta, la del cucurucho de apariencia más manual. Hay que
asomarse para ver el fondo. Y no asustarse. Más información en la nota completa.
La primera Ciutat de Miquel Navarro fue expuesta en 1974 en el Colegio de Arquitectos de
Valencia. Desde entonces, el escultor se especializó en estas instalaciones, paisajes escultóricos
compuestos por montajes de pequeños elementos variables en serie, construyendo así paisajes
urbanos. En aparente contradicción, Navarro construye ciudades como forma de hacer paisaje.
Y esta obsesión por la ciudad como materia plástica se explica desde su biografía. Miquel Navarro
nace en Mislata, una ciudad cercana a Valencia con una gran extensión de huerta.
El artista fue testigo de la desaparición del paisaje rural conquistado poco a poco por la metrópoli,
por la expansión urbana de la capital al tiempo que desaparecía al ritmo desenfrenado de la
industrialización. La ciudad iba invadiendo el paisaje rural.
Desde los años 70, Miquel Navarro construye ciudades, pequeñas o grandes instalaciones que
extienden, en superficie y a vista de pájaro, decenas, cientos o miles de piezas en madera, terracota,
plomo, cinc o vidrio de distintos tamaños y que configuran un paisaje metafísico. Paisaje como
reflexión del mundo que nos rodea pero también sobre nuestra propia mirada o forma de mirar ese
mundo que nos rodea. Miquel Navarro ha sabido desarrollar una manera de aproximarse al
fenómeno artístico extraordinariamente singular en el contexto de la escultura occidental
contemporánea. Más información en la nota completa.
La Colección Fundación Caja Mediterráneo está compuesta por 213 obras de arte. Pintura, dibujo, escultura, fotografía, video, instalaciones, técnicas digitales… que recorren la obra de 126 artistas imprescindibles en el panorama español contemporáneo, desde la transición democrática hasta nuestros días. La Colección está depositada en el MACA, gracias al convenio suscrito por el Ayuntamiento de Alicante y la Fundación Caja Mediterráneo.
La representación del paisaje en la pintura constituye un género clásico que tiene su origen en la Holanda burguesa del siglo XVII gozando inmediatamente de éxito. Naturalezas educadas o dominadas por el hombre, marinas, panorámicas vedutas del settecento, paisajes sublimes del romanticismo, atormentados, soñados, existentes o reales…. El paisaje ha sido una forma de manifestar la posición del hombre en el mundo. Se trata de un género tan imbricado en la tradición clásica que se revela como uno de los campos de investigación más fértiles y productivos del arte contemporáneo. Un género cargado de nuevos significados.
El paisaje no es la naturaleza o el lugar que se observa sino una construcción cultural para la que es necesaria la interpretación. El paisaje se construye en el mismo momento que se observa. Sólo existe a través de la mirada y el pensamiento. Y hay que observar tanto lo visible como lo invisible.
Todo Paisaje es ficción reúne una serie de obras que tienen en común reflexionar en torno al paisaje y su representación contemporánea. Una amplia selección de artistas que desde diferentes ópticas y a través de diversas técnicas han otorgado al paisaje un papel protagonista en sus obras. Pinturas, esculturas, dibujos, fotografías, instalaciones y vídeos conforman esta muestra en tanto que interpretamos de forma subjetiva el paisaje, mientras generamos conciencia social, preocupación por la intervención del hombre, descubrimos el pasado, hablamos del tiempo vivido, de las personas que habitaron, de la memoria del lugar… todo ello mientras añoramos el paraíso perdido. Más información en la nota completa
Esta selección de obras de la Colección CIRCA XX lleva por título HETEROTOPÍAS, un neologismo acuñado en 1967 por el filósofo francés Michel Foucault, que construyó a partir de los vocablos griegos “heteros” (diferente) y “topos” (lugar), como denuncia del interés de la historia sólo por el tiempo. El concepto de HETEROTOPÍA reivindica el mundo contemporáneo por excelencia, una época donde el espacio es heterogéneo, simultáneo, yuxtapuesto donde convive lo próximo y lo lejano, lo uno al lado de lo otro y lo disperso; donde encontramos esos “lugares otros” en los que los elementos repartidos a través del tiempo conforman un conjunto de relaciones, un mapa de redes y sinergias, un entrecruzamiento fatal del tiempo con el espacio.
Para Foucault un museo o una biblioteca es un lugar heterotópico, un contraespacio que aglutina espacios contrapuestos que se organizan sin lógica alguna, generando “un lugar sin lugar” donde el tiempo no cesa de amontonarse y de encaramarse sobre sí mismo. Una colección de obras de arte tal como es CIRCA XX, responde a ese mismo concepto: la idea de acumular todo, de constituir una especie de archivo general, la voluntad de encerrar en un lugar todas las etapas, todas las formas, todos los tiempos que están a su vez fuera de época… una suerte de acumulación perpetua e indefinida del tiempo en un lugar inamovible…
Revisar ese lugar donde coexisten diversas utopías contradictorias es el interés de esta exposición. Conceptos aparentemente discordantes que conviven volviéndose penetrables: espacio/tiempo, óptico/cromático, perceptivo/no visible; finito/non finito… A través de conexiones transgeneracionales proponemos una lectura sin cronología. Sólo para mirar.
Artistas primeros vinculados con las vanguardias artísticas que buscan la esencia de las formas desterrando lo superfluo y retrocediendo lo andado hasta llegar al origen, al fundamento de las formas para ser testigos de las conjugaciones de lo negro y de las disipaciones de la transparencia.Más información en la nota completa
Otros artistas experimentan con el color y la geometría: la lógica formal y la tradición constructiva se conjuga con la computación y las nuevas tecnologías proponiendo juegos visuales, efectos ópticos concretos, dinámicos, tan virtuales como perceptibles sometidos a un ritmo frenético establecido por la repetición y la interacción de los colores.
Y transformando la percepción, poniendo el énfasis tanto en aquello que se ve como en lo que se sugiere, artistas últimos anuncian entornos fríos y distantes sometidos al hecho mismo de ver o no ver, deslumbrados por el color o por su ausencia, atravesados por una luz cegadora cercana a la invisibilidad que construye un estado mental en permanente desenfoque, una atmósfera artificial que plasma la abstracción de la realidad.
Las HETEROTOPÍAS construidas a tiempo y espacio real son los lugares donde se cumplen las utopías. Más información en la nota completa.
Espacios de resistencia reúne una serie de obras que buscan espectadores críticos. Cuestionando la realidad social y política, la sociedad de consumo, los medios de comunicación, la publicidad, la ciudad, el espacio público y la presencia del poder y sus mecanismos de inclusión y exclusión social, estos artistas plantean obras incómodas, ácidas, provocativas… Una propuesta transversal donde el proceso de creación artística se convierte en la propia obra o que construye y deconstruye una realidad fragmentaria.
A través de nuevos formatos, lenguajes, soportes y técnicas contemporáneas, video, fotografía, instalación, programas informáticos o incluso a través de la pintura y la escultura, las obras mostradas reclaman siempre un espectador activo y comprometido. Herederas de las prácticas conceptuales desarrolladas en España, especialmente en Cataluña y Andalucía en los años 60 y 70 y con una fuerte carga lingüística, estas obras dibujan un paisaje de transgresión de los comportamientos artísticos que llega a desmaterializar el arte o a construirlo con archivos, documentos, fragmentos de imágenes, objetos cotidianos, materiales pobres como el polvo o las colillas y cachivaches extraños que adquieren otros significados. Más información en la nota completa
El MACA quiere sumarse a dos celebraciones importantes que tiene como eje temporal el mes de marzo.
Por un lado la tercera edición de Photoalicante, un proyecto colaborativo y participativo. Un evento que desde una disciplina tan notoria y contemporánea como la fotografía, propone ser el primer encuentro en el que colaboran las más destacadas instituciones (públicas y privadas) que participan de la vida cultural y artística de la ciudad de Alicante. Desde hace tres años, el MACA colabora en este Festival de Fotografía que se realiza en Alicante no solo con un proyecto expositivo sino con la organización de conferencias, cursos y mesas redondas.
Por otro lado, la Bienal Festival Miradas de Mujeres 2016, una reformulación del Festival Miradas de Mujer que se celebró en 2012, 2013 y 2014. MAV, la Asociación Mujeres en las Artes Visuales ha decidido celebrarlo cada dos años, alternándolo con el Foro MAV, espacio de reflexión y debate que confluyó en Barcelona y Madrid en 2015. Con este motivo, se invita a participar en esta convocatoria abierta a propuestas artísticas en diversos formatos, como exposiciones, acciones, construcciones efímeras, proyecciones de vídeo, talleres, etc.., que pasarán a formar parte del Programa de la Bienal Miradas de Mujeres que se celebrará durante 2016. Desde hace dos ediciones, el MACA ha participado en este festival feminista poniendo así el acento en la visibilización no solo del arte hecho por mujeres sino del arte pensado, estudiado, investigado o comisariado por mujeres.
Para participar en ambos eventos, el MACA propone una pequeña exposición en torno a la obra de la artista Paloma Navares depositada en el MACA. Paloma Navares, burgalesa afincada en Madrid, (que pasa largas temporadas en Campello) es creadora de un lenguaje plástico propio caracterizado por el uso de nuevas tecnologías, la utilización del espacio, la luz y la integración de diversas técnicas. Sus primeros trabajos audiovisuales están ligados a la performance y la danza. Desde sus inicios en 1979 hasta el momento actual ha realizado más de un centenar de exposiciones en todo el mundo, estando presente en Ferias y Bienales. Su obra se encuentra en museos, instituciones y colecciones públicas y privadas. Junto a su actividad artística desarrolla una labor de formación, promoción y dirección de eventos artísticos de carácter internacional. Más información en la nota completa
“Parada Estación” es una instalación de María Aranguren que rinde homenaje a Eusebio Sempere y se inscribe dentro del conjunto de actividades que el Ayuntamiento de Alicante y el MACA han programado con motivo del 30 aniversario de la muerte del artista.
“Parada Estación” marca un recorrido, a través de catorce pequeñas piezas de policarbonato en la calle, que conduce al viandante desde la Plaza de la Santa Faz hasta el MACA. Catorce “Estaciones” en lugares elegidos por la artista entre las dos primeras estaciones del Via Crucis de la Santa Faz: la fuente, el Palacio, Portaferrisa, la curva de Maldonado, el callejón Heliodoro Guillén...
En la búsqueda o en el hallazgo de los enclaves se establecen relaciones estéticas y conceptuales que propician una mirada diferente sobre los muros y fachadas de este barrio singular y acompañan a los visitantes hacia la puerta del MACA, donde una gran pieza homenaje, inspirada en la obra de Sempere, cierra el recorrido. Más información en la nota completa
El MACA dentro de los actos programados del Año Sempere con motivo del 30 aniversario de la
muerte de Eusebio Sempere quiere rendir homenaje al artista alicantino a través de una exposición
formada en su totalidad por obras de las colecciones del MACA que ponen de manifiesto la
importancia de la música y la literatura en la obra semperiana al tiempo que ponen el valor el
trabajo minucioso de serigrafía que realizó Abel Martín.
Las Cuatro Estaciones de 1965 es la primera carpeta de serigrafías artísticas que se estampa en
España. Hace de ello 50 años y la presentación en la Galería Juana Mordó se convirtió en un éxito
de público, crítica y ventas sin precedentes. Fue el inicio de uno de los conjuntos de obra gráfica
más importantes realizados en la España del siglo XX, el del artista Eusebio Sempere, excepcional
tanto por su calidad como por su cantidad. Aproximadamente doscientas obras entre serigrafías,
litografías y grabados, elaboradas de forma artesanal en las que se alcanzan altísimas cotas de
perfección siempre minuciosa y a veces, preciosista.
Se presentan 9 carpetas de serigrafías originales de Eusebio Sempere, todas estampadas por Abel
Martín como si de un trabajo en equipo se tratara, que recorren la trayectoria vital de ambos artistas
y ponen de manifiesto la colaboración artística conjunta, la unión y comunicación espiritual.
Sempere sería el cerebro de las formas y de los colores que luego Abel Martín, excelente
estampador, plasmaba sobre el papel mediante la superposición de pantallas de seda, una por cada
uno de los colores empleados. A veces más de 40.
Las Cuatro Estaciones de 1965, Álbum Nayar de 1967, Libro Alarma, Transparencia del Tiempo o
La Alhambra de 1977, Homenaje a Gabriel Miró de 1978, La Luz de los Salmos de 1980, Cántico
Espiritual de 1982 o la carpeta póstuma de Las Cuatro Estaciones de 1988 que acabará Abel Martín
en solitario, conjugan la magia de los números que no existen con la literatura precisa para cada
línea. Todas las carpetas van acompañadas de textos literarios, experimentales, vanguardistas,
clásicos o místicos. Pedro Laín Entralgo, Julio Campal, José Miguel Ullán, Edmond Jabés, los
poetas árabes de Granada, Gabriel Miró, los salmos bíblicos o San Juan de la Cruz presentados a su
vez por Rafael Alberti, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Juan Cantó o Vicente Aguilera Cerni,
palabras prendidas en las formas y colores que inspiran a las almas el deseo de quedarse allí y tomar
asiento. Las cuatro estaciones, 1965
Se compone de 4 serigrafías originales estampadas por Abel Martín y el propio autor, acompañadas
cada una de ellas por un poema de Pedro Laín Entralgo. Fue editada por la Galería Juana Mordó de
Madrid, con una tirada limitada de 50 ejemplares firmados y numerados. El diseño y estampación
de la tipografía así como la presentación en carpeta fueron realizados en los talleres de Artes
Gráficas Luis Pérez, en Madrid.
Álbum Nayar, 1967
Consta de 4 serigrafías originales de Eusebio Sempere estampadas por Abel Martín y 4 poemas del
poeta uruguayo Julio Campal. Fue editada por la Galería Juana Mordó de Madrid, con una tirada de
50 ejemplares firmados y numerados. La tipografía y la presentación en carpeta fueron realizadas
por Artes Gráficas Luis Pérez de Madrid.
Libro Alarma, 1976
Se trata de un libro compuesto por 8 serigrafías originales de Eusebio Sempere que ilustran poemas
visuales de José-Miguel Ullán, todo estampado por Abel Martín. La tipografía y la presentación se
realizó por Industrias Gráficas Caro de Madrid. El libro con una encuadernación de cartón forrada
con una tela con listas de tonos crema está editado por Ediciones Rayuela con una tirada de 160
ejemplares. Transparencia del tiempo, 1977
Se compone de 5 serigrafías originales de Eusebio Sempere estampadas por Abel Martín y cuatro
poemas en prosa del poeta egipcio Edmond Jabès en versión castellana de José-Miguel Ullán. Fue
editada por la Galería Carmen Durango de Valladolid con una tirada de de 95 ejemplares firmados y
numerados por el artista. La tipografía fue compuesta por Fotomecánica Castellana e impresa en
Gráficas Andrés Martín de Valladolid. La presentación en un estuche de madera fue realizada por
Artes Gráficas Luis Pérez de Madrid.
La Alhambra, 1977
Consta de 9 serigrafías originales de Eusebio Sempere estampadas por Abel Martín y 13 hojas de
texto que incluyen un Pórtico del poeta Rafael Alberti y 9 fragmentos de casidas arábigoandaluzas
escritas por Ibn ‘Atiyya, Ibn Bayyā’, Ibn Sāra, Abū Bakr B. Hišām, Ibn Zamrak, Ibn Razin, Ibn al-
Zaqqāq (con dos), e Ibn Šuhayd, en versión castellana realizada por los arabistas Emilio García
Gómez y Emilio de Santiago Simón. La tirada se compone de 110 ejemplares y fue editada por las
fundaciones Rodríguez-Acosta de Granada y Juan March de Madrid, con la colaboración de la
Fundación de la Alhambra de Granada. Se encartan nueve diseños geométricos impresos a una tinta
sobre papel vegetal, realizados por Sempere en el Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid,
en 1972. La tipografía fue compuesta e impresa en Barcelona por Casamajó y la presentación en
carpeta fue diseñada y realizada por Jaume y Jordi Blassi de Barcelona.
Homenaje a Gabriel Miró, 1978
Editada por la Galería Italia de Alicante, la sexta carpeta de obra gráfica de Sempere se compone de
8 serigrafías originales estampadas por Abel Martín, un poema introductorio escrito por Gerardo
Diego y ocho fragmentos de textos de Gabriel Miró, escogidos por Elena Escolano y extraídos de
Las cerezas del cementerio (1910), Niño grande (1922), Dentro del cercado (1916), Corpus y otros
cuentos (1951), Nuestro padre San Daniel (1921), El humo dormido (1919, dos fragmentos) y La
novela de mi amigo (1908). La edición consta de una tirada de 110 ejemplares firmados y
numerados. Los textos fueron impresos por Gráficas Sucesores de Such Serra y la carpeta fue
realizada por Encuadernaciones Moscú, también de Alicante. La luz de los Salmos, 1980
Incluye 7 serigrafías originales de Sempere que Abel Martín estampó sobre papel pergamino, un
comentario de Juan Cantó Rubio y 7 fragmentos bíblicos impresos en hebreo y en castellano,
extraídos de los Salmos 17, 18, 28, 49, 77, 111 y 134. Fue editada por el propio artista y se realizó
una tirada de 97 ejemplares firmados y numerados. De la impresión de los textos y la presentación
se encargó Artes Gráficas Luis Pérez de Madrid, estando toda la carpeta realizada en papeles
artesanos con marca de agua en el taller de Segundo Santos de Cuenca.
Cántico Espiritual (Homenaje a San Juan de la Cruz), 1982
Está compuesta por 7 serigrafías originales de Sempere estampadas por Abel Martín, con una
presentación de Vicente Aleixandre (reproducción de una carta del poeta dirigida a Sempere y
fechada en Madrid, 2 de junio de 1982) y 7 fragmentos extraídos de las Canciones Spirituales de
San Juan de la Cruz, en concreto de las Canciones 4, 11, 14, 15, 21, 32 y 35. Editada por el artista
con una tirada de 99 ejemplares firmados y numerados. La carpeta fue compuesta en los talleres de
Artes Gráficas Luis Pérez, Madrid,
Las cuatro estaciones, 1988
La carpeta se empezó en vida de Eusebio Sempere y se interrumpieron los trabajos de edición como
consecuencia de su fallecimiento. Fue editada tres años después, en 1988. Se compone de 4
serigrafías estampadas en los talleres de Serigrafía Ibero-Suiza de Valencia supervisadas por Abel
Martín. La tirada fue de 125 ejemplares marcados con números romanos con la firma del artista
estampada en serigrafía, y 125 ejemplares en números arábigos. Se incluye un texto de presentación
de Vicente Aguilera Cerni y, acompañando a cada una de las serigrafías, una partitura musical sobre
el motivo estacional que las inspiró.
La exposición titulada La revelación de la pintura,recoge un total de 15 obras de artistas que forman parte de la Colección Fundación Caja Mediterráneo.
Organiza: MACA, Museo de Arte Contemporáneo de Alicante
Produce: Ayuntamiento de Alicante y Diputación de Alicante
Comisariada: Rosa María Castells
Rueda de prensa
Por parte del Ayuntamiento de Alicante, asiste al acto Daniel Simón, Concejal de Cultura.
Por parte de la Fundación Caja Mediterráneo, Matías Pérez Such, Presidente de la Fundación.
La exposición
La revelación de la pintura... reúne una selección de obras de distintos artistas que tienen en común el gusto por la pintura. ¿Es posible hablar de pintura en el siglo XXI? ¿Hablar la pintura o de la pintura? La pintura misma parece detenerse en la frontera de una superficie configurada por dos variables: la química y el gesto. Las reacciones de elementos químicos como los pigmentos de color, sustancias ligantes y aditivos, volátiles o sólidos, sintéticos o naturales, son la prueba científica de que la pintura existe. La forma de aplicar este compuesto coloreado de consistencia pastosa o liquida es lo que conforma el gesto y atrapa el tiempo, siempre fragmentado. Pero será la mirada (del pintor y del espectador) quien otorgue “sentido” al resultado.
La pintura, esa “superficie accidentada”, tal vez de intensidad dramática, se revela en esta exposición tan presente en algunos cuadros como ausente en otros. Ventana por la que penetrar en un mundo inmaterial o muro texturado donde apreciar los pliegues de la materia. Olvido del objeto de la representación y hechizo del texto o de la textura. El pincel imperceptible y cierta sensación de acuosa transparencia. Artistas que a través de la pintura establecieron una forma de mirar el mundo que ha condicionado nuestra contemporaneidad. No es posible hablar de pintura española sin Joan Hernández Pijuan o Jordi Teixidor ni Carlos León, Alfonso Albacete, José María Sicilia o Prudencio Irazábal. Para cuando creíamos que la pintura había muerto para siempre, llegaron José Manuel Ciria, Antonio Mesones, Sergio Barrera, Juan Olivares, Nico Munuera y Oliver Johnson para desmentirlo.
La espuma de los días, título de la novela de Boris Vian y de la escultura de Susy Gómez nos recuerda ese lugar imaginario donde no estuvimos nunca.
La Colección Fundación Caja Mediterráneo está compuesta por 213 obras de arte. Pintura, escultura, fotografía, video, instalaciones, técnicas digitales… que recorren la obra de 126 artistas imprescindibles en el panorama español contemporáneo, desde la transición democrática hasta nuestros días. La Colección está depositada en el MACA por un periodo de cinco años, gracias al convenio suscrito por el Ayuntamiento de Alicante y la Obra Social Caja Mediterráneo. Más información en la nota completa.