El MACA propone en formato de conversación, unos encuentros en torno al arte y la arquitectura alrededor de la mesa del arquitecto. En la Biblioteca del MACA, los últimos jueves de cada mes, de enero a mayo de 2015. _Este primer ciclo constará de diferentes manifestaciones. La primera y fundamental mostrar obras de un arquitecto relacionado por su actividad vital y profesional con la provincia de Alicante. El criterio de selección estará condicionado a la modernidad de las propuestas entendida esa modernidad, en primer lugar, en sentido cronológico, atendiendo a aquellas arquitecturas y arquitectos que fueron protagonistas y partícipes en el advenimiento de la contemporaneidad. La exposición de alguna maqueta permitirá ofrecer modelos tridimensionales reivindicando la maqueta como arquetipo, tal como defendían los autores del Renacimiento. Y para ilustrar el proceso completo de trabajo, se mostrarán desde los esbozos y croquis preliminares a los planos del proyecto y los apuntes desarrollados durante el proceso de la obra. Todo ello con el fin último de comprender y apresar de alguna forma, el espacio construido. _Este primer ciclo constará de diferentes manifestaciones. La primera y fundamental mostrar obras de un arquitecto relacionado por su actividad vital y profesional con la provincia de Alicante. El criterio de selección estará condicionado a la modernidad de las propuestas entendida esa modernidad, en primer lugar, en sentido cronológico, atendiendo a aquellas arquitecturas y arquitectos que fueron protagonistas y partícipes en el advenimiento de la contemporaneidad. La exposición de alguna maqueta permitirá ofrecer modelos tridimensionales reivindicando la maqueta como arquetipo, tal como defendían los autores del Renacimiento. Y para ilustrar el proceso completo de trabajo, se mostrarán desde los esbozos y croquis preliminares a los planos del proyecto y los apuntes desarrollados durante el proceso de la obra. Todo ello con el fin último de comprender y apresar de alguna forma, el espacio construido. _La mesa del arquitecto, una mesa de 1912, real y presente (depositada en el MACA por su propietario Alfonso Navarro Guzmán), sirve de sustento ideológico para vincular las muestras y servirá de soporte material a las maquetas para poder recorrer, mientras soñamos, el espacio imaginado. _La mesa del arquitecto, una mesa de 1912, real y presente (depositada en el MACA por su propietario Alfonso Navarro Guzmán), sirve de sustento ideológico para vincular las muestras y servirá de soporte material a las maquetas para poder recorrer, mientras soñamos, el espacio imagina. La obra todavía participa de los principios higienistas asumidos por los arquitectos de la modernidad, en respuesta a una sensibilización social que se dirigió hacia temas de salubridad tras las epidemias decimonónicas. Así, además de la elección del solar idóneo, la orientación y la ventilación se convierten en factores determinantes para un proyecto complejo, ejecutado en dos fases autónomas: primero el Sanatorio (cuerpo central con ala quirúrgica) y luego la Casa de Reposo (ala anexionada). Se enfatiza la dimensión horizontal, extensiva y meditada, que obedece al cumplimiento de un programa funcional múltiple. Éste atiende prioritariamente a unas condiciones óptimas de soleamiento para los enfermos, pero también a una economía presupuestaria. La construcción se resuelve con unos muros de carga convenientemente preparados para el aislamiento térmico y acústico.
Las favorables características del lugar, en la periferia alicantina próxima al monte Benacantil y frente al mar, permiten incorporar la plácida contemplación del paisaje al confort general, colaborando en los procesos terapéuticos. Por otra parte, la parcela define una alineación en eje respecto a una plaza rectangular donde recae un hospital preexistente, cerrándose en pentágono para respetar el trazado de dos calles secundarias entre las cuales estaba la zona ajardinada, anterior a las ampliaciones más recientes ajenas a las intenciones del proyecto original y que, en la actualidad, impiden observar a distancia los frentes meridionales.
El edificio tiene seis plantas –la última destinada a terraza solárium, según mandaban los cánones– y aprovecha la topografía para alojar en el nivel intermedio el acceso principal, ligeramente desplazado a fin de romper el principio académico de simetría. Las circulaciones se producen por corredores perimetrales, acusando enlaces curvos de transición entre unos cuerpos prismáticos que muestran recursos adecuados para combinar necesidades funcionales con resultados expresivos. La imagen remite al período de formación de su autor porque, no apreciándose concesiones propias de la autarquía, el lenguaje es escueto y ciertas iconografías, como la de los huecos circulares de eco náutico o la del remate corbusierano de la fachada norte, delatan la procedencia moderna de sus gustos, más allá de otras exigencias.
Carmen Jordá Such